Estos datos contribuyen a una mayor visibilización de la problemática de la violencia sexual debido a que si bien la mayoría de las personas víctimas de estos delitos deciden no denunciar ante las autoridades, un mayor número de estas acuden a clínicas u hospitales públicos para recibir atención médica de emergencia como tratamientos para prevenir el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y anticonceptivos para evitar el embarazo. Además, los casos de violencia sexual que terminan en el servicio de salud pública tienden a ser algunos de los más graves.